Fotografía
Mi interés por la fotografía se remonta a los tiempos de las primeras cámaras digitales. La democratización de la edición, el copy-paste digital, su integración en el proceso pictórico, todo aquello abría nuevos caminos para la experimentación artística. Pero pronto la fotografía pasó a interesarme en sí misma. ¿Qué posibilidades narrativas tiene la imagen fija? ¿Cómo contar historias con un aparato mecánico que solo registra la realidad?
En estos tiempos de saturación digital, de post-fotografía, delegamos cada vez más en la IA la producción de imágenes. ¿Estamos subcontratando la imaginación? ¿Es el fin del Homo aestheticus? Quizá por eso, la vuelta a lo analógico cobra hoy un sentido inédito, casi revolucionario.






